La disputa interna de Morena rumbo a 2027 habría comenzado a cobrar factura dentro del ICATLAX, donde trabajadores denunciaron que al menos cinco empleados fueron despedidos después de haber manifestado su respaldo a Ana Lilia Rivera y no al proyecto de Alfonso Sánchez García durante el proceso interno del partido.
De acuerdo con los afectados, los despidos ocurrieron la semana pasada, después de que Rivera fuera designada como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación. Los trabajadores señalaron directamente al director del ICATLAX, Juan Javier Potrero Tizamitl, como responsable de las separaciones y consideraron que las decisiones estarían relacionadas con las posiciones que asumieron durante la contienda interna de Morena.
Los inconformes sostienen que durante el proceso político recibieron indicaciones para participar en actividades durante los fines de semana que, según su versión, estaban relacionadas con el respaldo al proyecto de Alfonso Sánchez García. Sin embargo, algunos trabajadores decidieron no sumarse a esa línea y expresaron públicamente su apoyo a Ana Lilia Rivera. Tras la definición de la coordinación estatal, aseguran, comenzaron las consecuencias. Los trabajadores consideran que su salida del instituto estaría relacionada precisamente con no haber respaldado a Sánchez García y haber apoyado a Rivera, quien finalmente obtuvo la designación para encabezar el proyecto estatal de Morena rumbo a 2027.
Pero los despidos no serían el único señalamiento. Los inconformes también denunciaron que durante ese mismo periodo se realizaron descuentos en sus pagos, algunos de hasta 3.000 pesos, sin que se les explicara claramente el motivo de las deducciones y sin que, hasta ahora, les hayan sido reintegrados esos recursos. Quienes todavía conservan su empleo aseguran que la presión tampoco habría terminado. Como ejemplo, señalaron una convocatoria para participar en actividades en San Pablo del Monte, municipio de origen de Potrero Tizamitl, situación que, según los trabajadores, genera dudas sobre el uso de personal del instituto para actividades ajenas a sus funciones.
Los afectados consideran que estas acciones podrían constituir despidos injustificados y un posible abuso de autoridad, además de cuestionar que las diferencias políticas dentro de Morena tengan consecuencias laborales para quienes tomaron una postura distinta durante el proceso interno.
