Tlaxcala llegará al proceso electoral de 2027 como la única de las 17 entidades que renovarán la gubernatura sin deuda bancaria, de acuerdo con el Reporte de Financiamientos y Obligaciones de las Entidades Federativas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El Estado se coloca así en una posición distinta al resto de las entidades que tendrán cambio de gobierno, ya que mientras 16 mantienen créditos vigentes con bancos e instituciones financieras, Tlaxcala no registra deuda bancaria. El dato contrasta especialmente con entidades como Nuevo León, que acumula más de 80.000 millones de pesos, y Chihuahua, con 47.503 millones.
Después de Tlaxcala, los estados con menor nivel de endeudamiento entre los que renovarán gubernatura son Querétaro, con 1.303 millones de pesos, y Baja California Sur, con 1.741 millones. En el extremo contrario también aparecen entidades como Quintana Roo, Sinaloa, Zacatecas, Nayarit, Aguascalientes, Colima, Guerrero, San Luis Potosí y Campeche con obligaciones financieras vigentes.
Un estado sin deuda bancaria
El reporte de Hacienda coloca a Tlaxcala como la única entidad en esta situación dentro del grupo que tendrá elecciones para renovar el Poder Ejecutivo en 2027. El resultado es atribuido por el Gobierno estatal a una política de disciplina financiera y manejo responsable de los recursos públicos durante la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
De acuerdo con la administración estatal, esta estrategia permitió mantener el equilibrio de las finanzas sin recurrir al endeudamiento, al mismo tiempo que se destinaron recursos a infraestructura, salud, educación, seguridad y programas sociales.
El Gobierno de Tlaxcala sostiene que el objetivo ha sido mantener la estabilidad financiera sin frenar la inversión pública y evitar que las próximas administraciones reciban compromisos financieros que limiten su capacidad de gasto.
Para el Gobierno estatal, estos números convierten a Tlaxcala en un referente de sostenibilidad fiscal y responsabilidad hacendaria, al combinar la ausencia de deuda bancaria con la ejecución de inversiones y obras públicas.
De esta manera, la administración de Lorena Cuéllar busca cerrar su gestión con una de las principales cartas financieras de cara al relevo de 2027: entregar las finanzas estatales sin deuda bancaria y con margen para que la próxima administración pueda disponer de sus recursos sin cargar con compromisos financieros heredados.
