La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros rechazó que su administración esté interviniendo en el proceso interno de Morena rumbo a las elecciones de 2027 y aseguró que los servidores públicos tienen libertad para decidir qué proyecto político respaldar. Ante los señalamientos de la oposición, sostuvo que “nadie puede obligar a nadie” y afirmó que ha hablado con integrantes de su gobierno para dejar claro que cada persona puede tomar sus propias decisiones políticas.
Cuéllar también se refirió a la reunión que sostuvo con el exgobernador Héctor Ortiz Ortiz, al señalar que el encuentro estuvo relacionado principalmente con el cambio de rectoría de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) y otros asuntos de interés estatal. En ese encuentro coincidió además con Alfonso Sánchez García, alcalde con licencia de Tlaxcala, uno de los nombres que han comenzado a moverse dentro del escenario político rumbo a 2027.
La mandataria también defendió la compra de camionetas blindadas para funcionarios estatales, al argumentar que se trata de una medida utilizada en gobiernos ante los riesgos asociados con determinadas funciones. Sin embargo, aseguró que no quiere que su administración sea recordada por este tipo de adquisiciones, sino por los más de 130 programas sociales y las obras realizadas durante su gestión, varios de los cuales busca convertir en derechos establecidos en la Constitución estatal para evitar que desaparezcan con el cambio de gobierno.
Finalmente, Lorena Cuéllar descartó dejar la gubernatura antes de concluir su mandato para incorporarse a otro proyecto político y aseguró que permanecerá al frente del Ejecutivo hasta el final del periodo constitucional. Dijo que su prioridad es entregar las obras terminadas y funcionando, mientras avanza en acciones como la reforestación de Tlaxcala y el combate a la tala clandestina. Con 2027 cada vez más cerca, la gobernadora busca así marcar distancia de las disputas internas de Morena y dejar claro que, por ahora, su apuesta está puesta en cerrar su administración.
